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Declaración de intenciones.
He muerto hoy.
Esto que estas oyendo ya no soy yo. (PARTE I)
Hablemos del sentido del amor, del discurrir de la vida, de la existencia misma....de las profundas verdades que el ser humano debe afrontar de fuera adentro (el pensamiento es el arma necesaria para afrontar cualquier reto). En los rincones del alma se encuentra el yo más sublime, yace como un ser sin vida pero vive. Parece que no respira pero si lo descubres detectas que hay aliento y vida. Cuando encontramos ese punto extraordinario donde todas las verdades tienen cabida podremos afrontar con rotundidad a la muerte misma. Es el estado de gracia del ser humano, cuando uno puede mirar a la vieja muerte a los ojos y decirle: estoy preparado, llévame con los míos. Cuando esto sucede todo es posible y vuelves a vivir y vuelves a confundir el tiempo con la vida. Es como el eterno camino que recorre el universo, como la eterna adolescencia o la eterna infancia; es un estado puro de abrazo sin límites, como un beso robado a tu primer y único amor, como una noche de viento en tu cobijo, como la caricia de un ser querido o el cariño sin comisión de los padres.
Texto inspirado en la canción de Jorge Drexler: "Eco".
Ese es el significado de la pasión y el deseo: un contrasentido inminente y devorador.
Texto inspirado en el tema de REM: "The one i love"
Ve con ellos...
Veo a los lejos un atardecer con un sol solitario que ahoga sus penas en las sombras de la noche. Percibo el murmullo de las hojas del otoño caer al suelo estrellado del ocaso. El olor a tierra húmeda se hace más intenso y el placer envuelve mi alma. Estoy en mi casa, con los míos. Devuelvo la mirada a mi padre, a mi madre...Recorro sus caras con las manos y noto amor, ternura y un sosiego difícil de explicar. Mi madre se acerca, pone sus manos en mi cara y me lanza un beso que me hace estremecer. Ha sido tan tierno que las lágrimas brotan por mis mejillas y humedecen sus manos hechas pedazos de tanto querer a los suyos.Yo lloro, y lloro como nunca.
Después, salgo de mi casa y vuelvo a la calle donde me crié. Todos mis amigos me reconocen y me invitan a jugar con sus juegos infantiles. Cuando se hace demasiado tarde me voy a mi casa y mi madre me acuesta. A ella, a mi padre y a mis hermanos les digo un "hasta mañana" deseoso del despertar.
Abro los ojos a la mañana siguiente y oigo un ruido fuera de la habitación. Mi madre debe de estar haciendo algo (¡esta mujer no para nunca!). Me levanto de la cama, un tierno rayo de luz ilumina el cuarto; me miro al espejo...Soy yo ahora, todo ha sido un sueño de lo que fue. Tengo casi cuarenta años, mujer e hija a las que quiero con un ardor mortal pero siento la amargura extrema de aquellos años de infancia que jamás volverán. Espero que en mi lecho de muerte todos podamos reunirnos, los de antes y los de ahora, y gocemos por siempre de una eternidad infinita de amor.
A Mariana y a Juan por su amor infinito.
Sencillo
Vemos como la lucha continua. El espacio entre el amor y el odio es finito. El sentido del tiempo empieza a entenderse, su crueldad y lejanía se empiezan a notar. ¡Dulces sueños de adolescente nervioso que, ahora se manejan en forma de tristezas aburridas!.
La situación no cambia, se debilita, obligándote a mirar atrás como el niño vuelve la cabeza buscando a su madre perdida. Las situaciones, obligaciones y anhelos incumplidos te cuentan al oído sus despojos. En cierto sentido, debemos estar preparados para lo peor.
Pudo haber sido.....como aquella canción de Antonio Machín: "..aquellos ojos verdes serenos como un lago...", "aquellos ojos verdes que nunca besaré."
Mirada de niña
No sé que es lo que mira, ni lo que piensa, solo sé que le brillan los ojos como lo que es: una niña de poco más de 4 años. Alguna vez intento escrutar su mirada y, ante su belleza, no puedo concentrarme y sentir su odisea, la aventura de un niño que crece. Yo intento que sea feliz, hay muchos obstáculos, pero lo intento. Ella, entretanto, juega y vive. Es la alegría hecha carne. No mantiene pleitos con nadie y tiene mentalidad de lider y opinión propia de librepensadora. Es, a la vez, mi sueño hecho realidad. No hay palabras que puedan disimular mi amor, incluso mi respeto por ella.
Sé que la vida puede separnos pero, también sé que es la cosa que más amo, la que más adoro y la que más admiro.

